Acometer hace vencer.
Hoy por mí, mañana por ti.
Contra gustos no hay nada escrito.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Dar un cuarto al pregonero.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
A cada ermita le llega su fiestecita.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
La necesidad hace maestros.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Cada cual mire por su cuchar.
Ir por lana y volver trasquilado.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Hacerse la boca agua.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
De todas maneras, aguaderas.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Del viejo el consejo.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Al bobo, múdale el juego.
Barba hundida, hermosura cumplida.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Salvarse por los pelos.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El que quiera peces que se moje el culo.
Mear sin peer, rara vez.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Cada cosa tiene su precio.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.