Domingo, domingo, día de pingo.
Cuando masques, no chasques.
Come, que de lo yuyo comes.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Darle a uno mala espina.
De uvas a peras.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Quien da el consejo, da el tostón.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Hacer la plancha.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Para muestra basta un botón.
Obra con amores y no con buenas razones.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cada uno canta como le pagan.
Dinero guardado, barco amarrado.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Pocas palabras son mejor.
Por la peana se adora al santo.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Tras cada pregón, azote.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La misa, dígala el cura.