Dos que se quieran con uno que coma basta.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Intimidades, solo en las mocedades.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
A gran pecado, gran misericordia.
Secreto a voces.
Buenas razones cautivan los corazones.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Bastante colabora quien no entorpece.
Con buenos modos se consigue todo
Gran mal padece quien amores atiende.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Palabras de santo, uñas de gato.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Amor forastero, amor pasajero.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A buen servicio, mal galardón.
Burlas de manos, burlas de villanos.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Socorro tardío, socorro baldío.
Dichosos los ojos que te ven.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Al miedo plata; y al amor cariño.