Dar es corazón, pedir es dolor
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Al mal hecho, ruego y pecho.
El que bien te quiere te hará llorar.
Ama como el lobo ama a la oveja
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Reino dividido, reino perdido.
Quien hijos ha, no reventará.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Olla tiznada, bien es guisada.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Los enamorados, no ven a los lados.
Hormigas con ala tierra mojada.
Preguntando se llega a Roma.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Mujer mayor, es la mejor.
Como vives, juzgas.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
El buen vino, venta trae consigo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Pedir peras al olmo.
A un fresco, un cuesco.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Es más larga que la cuaresma.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Todo hombre tiene su manía.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.