Abierto el saco, todos meten la mano.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Juego de manos, rompedero de ano.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Hombre casado, burro domado.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
El que la hace, la paga.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Año tuero, vaca y muerto.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Las buenas labores honran a los labradores.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Fue sin querer...queriendo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
La mujer en la cocina es una mina.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Alabanza propia, mentira clara.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.