Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Juramento, juro y miento.
El ceremonial es el humo de la amistad
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Beso, queso y vino espeso.
A dos palabras tres porradas.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Parto malo, e hija en cabo.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Jodido pero contento.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Amor y vino, sin desatino.
Ocio, ni para descansar.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Flaco hombre, mucho come.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.