A heredad vieja, heredero nuevo.
Buenas cuentas, conservan amistades.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
A la vejez, dinero y mujer.
Casa en canto, y viña en pago.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Gran mal padece quien amores atiende.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Guagua que llora mama.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Gato gordo, honra su casa.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Buena fama, hurto encubre.
A marido ausente, amigo presente.
Puerta de villa, puerta de vida.
En la necesidad se conoce la amistad.
Quien virtudes siembra, fama siega.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
A fullero, fullero y medio.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Cada cosa pía por su compañía.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.