A gran calva, gran pedrada.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Cortesías engendran cortesías.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Con bondad se adquiere autoridad.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Haciendo se aprende a hacer.
A la gallina no le pesan sus plumas.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Abril, siempre fue vil.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
El amor no se compra con dinero.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El amor destierra la vergüenza.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Suegra, ni de barro es buena.
La mujer hermosa es peligrosa.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Buena es la costumbre en el bien.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Día vivido, día perdido.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Se heredan dinero y deudas
Más doblado que carpa de camión.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.