Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Una mentira, madre es de cien hijas.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El que se escusa, se acusa.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Fingir locura, es a veces cordura.
El que no te ama, burlando te difama.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Ley puesta, trampa hecha.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
La ignorancia es muy atrevida.
Juramento, juro y miento.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Burlas suaves traen burlas graves.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Un espejo no sabe ser embustero.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
A mucho hablar, mucho errar.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Refran viejo, nunca miente.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.