La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Lo que se hace de noche sale de día.
En la necesidad se conoce la amistad.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El tiempo aclara las cosas.
Baila más que un trompo.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Amistad que murió, nunca renació.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Cuentas claras conservan amistades.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El borracho vendería los pantalones por beber.
No tiene un pelo de tonto.
No soy ninguna perita en dulce.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Madre pía, daña cría.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El mandar no quiere par.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
El precio se olvida, la calidad permanece.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Nos ha jodido mayo con no llover.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Del ahorro viene la posesión.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.