Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Quien no sabe dar sabe recibir
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Como es el padre, así es el hijo.
Panza llena, quita pena.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Daño merecido, no agravia.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Se llena antes el ojo que el papo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Agua vertida, no toda cogida.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Tener el juego trancado.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
En Octubre echa pan y cubre.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Obra acabada venta aguarda.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
La prudencia nunca yerra.
A mala cama, buen sueño.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Contra gustos, no hay disgustos.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Lo bueno dura poco.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Más ven cuatro ojos que dos.
Nada necesita quien tiene bastante.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.