A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
La magnificencia prestada, es miseria.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Pocas palabras son mejor.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Me cayó como patada en la guata.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Comer arena antes que hacer vileza.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
El frío conoce al encuero.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El gusto se rompe en géneros.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Estar como caimán en boca de caño.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Favorecer, es por norma perder.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Por lo que uno tira, otro suspira.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Hacer buenas (o malas) migas.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Lo único permanente es el cambio.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
La alegría da miedo
Costumbre mala, desterrarla.
El tiempo es el mejor consejero
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Hay más tiempo que vida.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.