De bromas pesadas, veras lamentadas.
Su ladrido es peor que un mordisco
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
No falta de que reirse.
Primero, pensar y después, hablar.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El que algo quiere, algo le cuesta.
La vida es un soplo.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Vivir juntado es igual que casado.
A malos ratos, buenos tragos.
Hechos son amores y no buenas razones.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
La actividad es la mercancía más conveniente
A persona lisonjera no le des oreja.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Dar al olvido.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El que apura su vida, apura su muerte.
Obra acabada, a dios agrada.
Las acciones revelan las pasiones
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Hay que ver para creer.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
A caracoles picantes, vino abundante.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Lo que siembras cosechas.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Principio quieren las cosas.