Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Hijos casados, trabajo doble.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
A buen bocado, buen grito.
Las novedades son la sal de la vida.
El oficio quita el vicio.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Bien convida, quien prestó bebe.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Quien busca, halla.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Disfruta solo los placeres del momento.
La ausencia causa olvido.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Dios castiga sin dar voces.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Fraile convidado echa el paso largo.
Años de higos, años de amigos.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
El ceremonial es el humo de la amistad
A buena confesión, mala penitencia.
Tropezando se aprende a caminar.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Juntos en las duras y en las maduras.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que no sabe, es como el que no ve.
Echarle mucha crema a sus tacos
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.