Andarse por las ramas.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Mira la peseta y tira el duro.
Oir a todos, creer a pocos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
No dar ni recibir, sin escribir.
Lo malo sin maestro se aprende.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
La fortuna a los audaces ayuda.
Quien sabe, sabe.
Tal para cual.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Para buena vida, orden y medida.
Ver y no tocar, se llama respetar.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
La necesidad hace maestros.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
A viña vieja, amo nuevo.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Al hombre de rejo, vino recio.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Cuentas viejas líos y quejas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La variedad place a la voluntad.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Gusta más la preparación que la función.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Si vives de fiado, vives señalado.
Cada hombre deja sus huellas.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Jugar y pasear solo por recrear.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.