Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Mejor precavido, que arrepentido.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Más obrar que hablar.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Lo que ha de ser, va siendo.
Más da el duro que el desnudo.
De buena semilla, buena cosecha.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A barriga llena, corazón contento.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
No es lo mismo ser que haber sido.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Santo Tomé, ver y creer.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Una maravilla, con otra se olvida.
A la virtud, menester hace espaldas.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Mala olla y buen testamento.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Conócete a ti mismo.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Para alcanzar, porfiar.
Bueno está lo bueno.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Difama, que algo queda.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Tápate la cara que se te ve el culo.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Meterse en la boca del lobo.
Paso a paso se hace camino al andar.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Más ordinario que una monja en guayos.
Envidia, ni tenerla ni temerla.