Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
La barriga llena da poca pena.
Poco mal y bien quejado.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
El sol de Marzo, da con el mazo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A perro macho lo capan una sola vez
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Hoy figura, mañana sepultura.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Iguales, como cabo de agujeta.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
No hagas mal y no habrás miedo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
El queso es sano que da el avaro.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
En el camino se enderezan las cargas.
Las palabras se las lleva el viento.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Del cuero sale la correa.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Hacerse el sueco.
El que las sabe, las tañe.
Amor con hambre, no dura.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.