Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Quien ama, teme.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Disfruta solo los placeres del momento.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Cada cual en su corral.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Gato meador, llena la casa de hedor.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
La virtud es de poco sueño.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Tanto ganado, tanto gastado.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Donde no hay harina todo es mohína.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Sobre mojado, llueve.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Sustos y disgustos matan a muchos.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Cada uno es maestro en su oficio.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Siempre hay un roto para un descosido.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Llegar al humo de las velas.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
De ese infierno no salen chispas.
No hay amor feo ni cárcel alegre.