Al miserable y al pobre, la pena doble.
El que avisa no es traidor.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Trabaja y no comerás paja.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
El que mucho ofrece, poco da.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Mejor es resignarse que lamentarse.
El que pega primero pega dos veces.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Alegría y desgracia no son eternas
Quien primero viene, primero tiene.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Del monte sale, con que se arde.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Esto está color de hormiga.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El que del campo viene, cenar quiere.
Errando errando, se va acercando.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Haz el bien y olvídalo.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Estoy en un callejón sin salida.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Quien quita lo que da, al infierno va.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Buey muerto, vaca es.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Lo estancado se pudre.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.