Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cada necio quiere dar su consejo.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
No jales que descobijas.
Tiene más carne un huevo frito.
No hay bueno caro ni malo barato.
De la abundancia viene la vagancia.
El hambre es el mejor cocinero.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
El buen hijo a su casa vuelve.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La gloria del amante es la persona amada.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Como vives, juzgas.
Saber más que Merlín.
Sueño sosegado no teme nublado.
El buen pagador no necesita prenda.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Amar y saber, todo no puede ser.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Salud perdida, salud gemida.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Una buena acción es la mejor oración.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La muerte es puerta de la vida.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.