Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Si culo veo, de culo me da deseo.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Quien bien ata, bien desata.
Buen podador, buen viñador.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Las novedades son la sal de la vida.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Jugarse hasta la camisa.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Flaco hombre, mucho come.
Amigo que no da, poco me importa ya.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Le quedo como anillo al dedo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
El mejor sol es el que calienta hoy
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
La mala vida acaba en mala muerte.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El oro legítimo no teme al fuego.
A barba muerta, obligación cubierta.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Campo abandonado, fuego proclamado.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.