Nunca segundas partes fueron buenas.
Sin trabajo no hay recompensa.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
El dinero diario, es necesario.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El arenque cuelga de sus propias agallas
El que jura miente.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Sigue los impulsos de tu corazón
No es oro todo lo que reluce.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Dando al diablo el hato y el garabato.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Acúsole porque pisó el sol.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A cabrón, cabrón y medio.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Se heredan dinero y deudas
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Hay que sufrir para merecer.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Hay que ser puerco pero no trompudo.