No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Bien vivió quien bien se escondió.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Después de un gustazo, un trancazo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Quien mucho desea, mucho teme.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Julio, siega y pon tres cubos.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Una alegría esparce cien pesares.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A quien feo ama, bonito le parece.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
La espina saldrá por donde entró.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Llámala puta, pero no la llames fea.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La alegría alarga la vida.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Al loco y al aire, darles calle.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.