Desvélate por saber y trabaja por tener.
El que ríe el último, ríe dos veces.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
El que come solo, muere solo.
Hacer de un camino, dos mandados.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Di mentira, y sacarás verdad.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Secreto de tres, secreto no es.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Ir de trapillo.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
En vender y comprar, no hay amistad.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Dar un cuarto al pregonero.
A mejor cazador se le va la paloma.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Comida hecha, amistad deshecha.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Entre amigos no hay cumplidos.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Casa oscura, candela cuesta.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El miedo guarda la viña.
O la bebes o la derramas.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.