Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Tiene la cola pateada.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
La mano perezosa, pobre es.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Dios da, nunca vende.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No caben dos pies en un zapato.
Del cuero salen las correas.
El sueño es hermano de la muerte.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
A más años, más desengaños.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
A enemigo que huye, puente de plata.
El hijo de erizo con púas nace.
Carga que place, bien se trae.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
No comas ansias.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Quien canta, su mal eta.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Haz mal y guárdate.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
No hay alegría sin aburrimiento
A la gente alegre el cielo la ayuda
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
A candil muerto, todo es prieto.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Quien se excusa se acusa.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El trato engendra el cariño.
Hablar a tontas y a locas.