A la cama no te irás sin saber algo más.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Manos de sastre no ensucian la tela.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Secreto a voces.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Amigo lejos, amigo muerto.
Que aproveche como si fuera leche.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Al son que le toquen bailan.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Pobre pero honrado.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Amor nuevo, olvida el primero.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Más vale estar solo que mal acompañado.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
La lujuria nunca duerme.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
El que tiene tierra, tiene guerra.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.