El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
No hay dos sin tres.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
La traición place, más no el traidor que la hace.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Estas son de mi rodada.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
A medida del santo son las cortinas.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Guerra avisada no mata soldado.
No saber ni torta.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Compra en plaza y vende en casa.
Pan no mío, me quita el hastío.
El amor habla incluso con los labios cerrados
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Ya me cansé de descansar.
El pleito claro no necesita abogado.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Bien gobernar y no mucho bailar.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Sin un duro, no ha futuro.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
No ensucies donde comes.