Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Quien se casa, casa quiere.
A perro macho lo capan una sola vez
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Un yerro, padre es de ciento.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Las noticias malas tienen alas.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
A gran prisa, gran vagar.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Quien te quiere, te aporrea.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Educación y pesetas, educación completa.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
La práctica perfecciona.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Decir bien y obrar mejor.
De vaca vieja, novilla brava.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Ojo por ojo, diente por diente.
En casa llena no hay mujer mala.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.