Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Despacio, que llevo prisa.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El corazón engaña a los viejos.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
De tus herederos, sé tu el primero.
Las penas no matan, pero rematan.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
La edad de oro nunca es la presente.
Jodido pero contento.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Manda, manda, Pedro y anda.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
La mejor suegra, la muerta.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Campo florido, campo perdido.
Callemos, que el sordo escucha.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Amistades conserva la pared medianera.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Éramos pocos y parió la abuela.