Entre bellacos, virtud es el engaño.
La buena uva hace buena pasa.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
El amor mueve montaña.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Adelante con los faroles.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Mala noche y parir hija.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Agua fina saca la espina.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
A manos frías, corazón ardiente.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La morena, de azul llena.
Campana cascada, nunca sana.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Qué es una raya más para el tigre.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Ofrecer el oro y el moro.
Las malas nuevas, pronto llegan.
El solo querer es medio poder.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.