Amanecerá y veremos.
El peligro que no se teme, más presto viene.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La felicidad no es cosa de risa
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Una pena quita a otra pena.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Cojo con miedo, corre ligero.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Más vale prevenir que curar.
Puta en ventana, mala mañana.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
En guerra avisada no muere gente.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
La hermosa mujer, es una buena mujer.
El sol brilla para todos.
Rey determinado no ha menester consejo.
El que da, recibe.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Buena, por ventura; mala, por natura.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
La comprensión siempre llega más tarde.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
A heredad vieja, heredero nuevo.
El tiempo aclara las cosas.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.