El interés mata la amistad
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Da y ten, y harás bien.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Cada oveja con su pareja.
A la hija casada sálennos yernos.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
La espina saldrá por donde entró.
Dios castiga sin palo ni piedra
Mas vale dar que recibir.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Mañana te lo dirá la vida.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Todo salto tiene riesgo.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
El que no arriesga no gana.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Lágrimas de viuda, poco duran.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Quien no tiene quiere más.
Poco y en paz, mucho se me haz.
No hay que reírse de la felicidad
Hoy te lo dice tu amiga.
Salud y pesetas salud completa.
Vida bien concertada, vida holgada.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Estar armado hasta los dientes
Al loco y al aire, darles calle.
El que mucho ofrece, poco da.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Dios aprieta pero no ahoga.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El amor lo perdona todo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.