No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Hacer algo de cayetano.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Gallina que canta, de poner viene.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Quien desparte lleva la peor parte.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
No gastes pólvora en gallinazos.
Sementera temprana, de cien una vana.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Como buscar una aguja en un pajar.
Quien destaja no baraja.
El que mal vive, poco vive.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Lo bueno dura poco.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Belleza sin bondad es como un vino picado
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Despedida de borrachos.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Por pedir, nada se pierde.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
La sugestión obra.
La ocasión asirla por el guedejón.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Mi secreto, en mi pecho.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Al mal año, tarria de seda.