Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Hacer algo de cayetano.
Gallina que canta, de poner viene.
Quien desparte lleva la peor parte.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
No gastes pólvora en gallinazos.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Sementera temprana, de cien una vana.
Como buscar una aguja en un pajar.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que mal vive, poco vive.
Quien destaja no baraja.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Lo bueno dura poco.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Despedida de borrachos.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Por pedir, nada se pierde.
Mi secreto, en mi pecho.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Al mal año, tarria de seda.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La ocasión asirla por el guedejón.
La sugestión obra.