Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Redondear la arepa.
La manda del bueno no es de perder.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Freno dorado no mejora el caballo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Zapato que aprieta, no me peta.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Mal largo, muerte al cabo.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
A casa nueva, puerta vieja.
Nadie se muere en la vispera.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
La mano que no puedes morder, bésala.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Continua gotera orada la piedra.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Cantando se van las penas.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.