El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Hay confianzas que dan asco.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
De arriero a arriero no pasa dinero.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Remendar y dar a putas.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Madre holgazana cría hija cortesana.
A los tontos no les dura el dinero.
La alegría intensa es cosa seria
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Dando dando, palomita volando.
A caballo nuevo jinete viejo.
Amor y vino, sin desatino.
Haz buena harina y no toques bocina.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El que sigue la caza, ése la mata.
Aún está la pelota en el tejado.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Aceptar un don, requiere discreción.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Llegar a punto de caramelo.
¿Fiado?. Mal recado.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
No te metas donde salir no puedas.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Lobos de la misma camada.
De todas maneras, aguaderas.
Su ladrido es peor que un mordisco
Las damas al desdén , parecen bien.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.