No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Pedir peras al olmo.
Asno de dos, válgale Dios.
El último que se pierde es la esperanza.
Lo que va viene.
Más se junta pidiendo que dando.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
El borriquito delante, para que no se espante.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Para alcanzar, porfiar.
La justicia cojea, pero llega.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
La suerte está echada.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Ruego de Rey, mandato es.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Dejadle correr, que él parará.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Deja que el buey mee que descansa.
Sobre advertencia no hay engaño.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Lo que está por pasar pasará.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
La paciencia es la llave del paraíso.
Dios da, nunca vende.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Madruga y verás; busca y hallarás.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
La suerte nunca da, solo presta.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Estás entre la espada y la pared.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Ante la duda, abstente.