Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Cada cual en su corral.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
En caso de duda, la más tetuda.
Oir a todos, creer a pocos.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Esposa prudente es don de Dios.
El tiempo no perdona a nadie.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Mal reposa la vida dudosa.
Cada cosa tiene su precio.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
El muerto delante y la griteria atrás.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Madre hay una sola.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
La práctica perfecciona.
El que ama, teme.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Cuando dude, no saludes.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Madre no hay más que una.
Faldas largas, algo ocultan.
Orden y contraorden, desorden.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El mucho joder empreña.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Tal vendrá que tal te quiera.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Jinca la yegua.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Más querría servir que recibir.
Atrás viene quien las endereza.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Dios aprieta pero no ahoga.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La vida da muchas vueltas.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.