Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Cada uno dice quién es.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Una carreta vacía hace ruidos.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Boca de verdades, cien enemistades.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
El que se escusa, se acusa.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Dar de comer al diablo.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Come y bebe, que la vida es breve.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El caracol donde nace, pace.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Las piedras no hablan.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Aire colado, a muchos ha matado.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.