La avaricia rompe el saco.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Una en el papo y otra en el saco.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Llenarle la cuenca a alguien.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Para aprender, perder.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Come con él, y guárdate de él.
Buscar los tres pies al gato.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Difama, que algo queda.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
A un traidor, dos alevosos.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Brilla por su ausencia.
Para prosperar, vender y comprar.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Ver y no tocar, se llama respetar.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Al loco y al aire, darles calle.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Cuando no está preso lo andan buscando.