Pobreza y amor son difíciles de disimular
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Jugar y pasear solo por recrear.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Con tontos, ni a coger hongos.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
De luengas vías, luengas mentiras.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Ponerse la tapa en la cabeza
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Conejo que bien corre, no lo asan.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Ayunar, o comer truchas.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Ofrecer el oro y el moro.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Hay que poner tierra de por medio.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.