Dando y tomando, no cabe engaño.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Del falso bien viene el auténtico mal
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Indios y burros, todos son unos.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Favor con favor se paga
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Son nones y no llegan a tres.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
No vale un ardite.
Cabra manca, a otra daña.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Una manzana roja invita piedras.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Todos los extremos son malos.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
La casa se arruina por la cocina.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.