Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Domingo sucio, semana puerca.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Nadie da nada a cambio de nada.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
La necesidad agudiza el ingenio.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Sin sal, todo sabe mal.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
De lejos parecen y de cerca son.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Atrás viene quien las endereza.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Has lo que debes y no lo que puedes.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Hacer de toda hierba un fardo.
Es más puta que una gallina.
Quien se excusa se acusa.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Para vos me peo y para otro me afeito.