Pedir las perlas de la virgen.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Del falso bien viene el auténtico mal
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
A la de tres va la vencida.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Hermano mayor padre menor.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
No hay dicha, sino diligencia.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Mayo ventoso, año hermoso.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
El perro con rabia, de su amo traba.
Amar y saber, todo no puede ser.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que mucho escoge poco coge.
Según es el dinero, es el meneo.
Amigo lejos, amigo muerto.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Bailando con la más fea
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
El que más chifle, capador.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.