El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Favorecer, es por norma perder.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Abril, siempre fue vil.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Buena vida si refrenas tu ira.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
A la virtud, menester hace espaldas.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Dios castiga sin dar voces.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
El necio dispara pronto sus dardos.
Mata, que Dios perdona.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Fue sin querer...queriendo.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.