Esto está color de hormiga.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El mal que no es durable, es tolerable.
La esperanza mantiene.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Meter aguja y sacar reja.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Más vale tuerta que muerta.
Las penas de amor las quita el licor
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Ayunar, o comer truchas.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Hacienda que otro gano poco duró.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Niños y viejos, todos son parejos.
Le busca las cinco patas al gato.
La guerra mil males engendra.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
O errar o quitar el banco.
Bien ora quien bien obra.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.