Ni lava ni presta la batea.
Con promesas no se cubre la mesa.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Este se mete como Juan por su casa.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
La mentira es animal de quinta vida.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Cargos son cargas.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
No hay bueno caro ni malo barato.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Date buena vida, temerás más la caída.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Te casaste, la cagaste.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Picha española no mea sola.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Que lo mate Dios que lo crió.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Hay que hacer de tripas corazones.
Es viejo, pero no pendejo.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Di mentira, y sacarás verdad.
Gota a gota, la mar se agota.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.