El corazón nunca es engañador.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El malo mundo está y peor se pondrá.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Cada cosa nace para su semejante.
Más vale ruin asno que estar sin él.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
La libertad no tiene par.
Libro prestado, libro perdido.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La buena hija dos veces viene a casa.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El corazón del justo, piensa para responder.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El que es mandado no es culpado.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
La menta, el amor aumenta.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Soldado que huye sirve para otra guerra.