El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
A buen amigo buen abrigo.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Hay quien las mata callando.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Gloria mundana es gloria vana.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
A gran calva, gran pedrada.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Desee bien, sea bueno.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
A veces caza quien no amenaza.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El que tiene buba, ése la estruja.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
A la luna, el lobo al asno espulga.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Me cayó como patada en la guata.
Mas papista que el Papa.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Más perdido que perro en misa.
A tal señor, tal honor.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.