Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Dios consiente, pero no siempre.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Estas son de mi rodada.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Más vale media mierda que mierda entera.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Más vale maña que fuerza.
Cada pardal a su espigal.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Dar con la puerta en la cara.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
La belleza entra por la boca.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Jamás olvidó el que bien amó.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Casado por amores, casado con dolores.
Nadie da lo que no ha.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Hombre harto, no es comilón.
Hay que predicar con el ejemplo.
Para aprender, lo principal es querer.
Araña muerta, visita cierta.
Hay que ver para creer.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Lo que no se conoce no se apetece.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Orejas de burro.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Al hombre de rejo, vino recio.